Un cuento para Ariane Canta…

 Para Ariane Canta Brejnik… y Pierre

Brejnik. Cyanotype.
La Sra. Singer había abandonado la tierra que la vió nacer en un arrebato: decidió perseguir un sueño de la infancia, no decirle más adiós a la isla. Arrastró en su arrebato a su familia: hijo, marido, y más tarde, sus padres y algún tío lejano. Y en la isla se dió cuenta que la pintura no podía llegar a expresar la luz que le había hecho volver definitivamente, aquella luz de su infancia, la luz que hacía temblar a los pinos y la luz que disipaba las nubes sobre un fondo azul. Así que una noche después de un sobresalto decidió dejar la pintura. Se soñó haciendo fotos. Otro sueño tras el que ir, u otro arrebato.

La Sra. Singer no era fiel a las cosas materiales, era fiel a sus sueños y a las personas que amaba. Era apasionadamente honesta, esto le venía de un abuelo italiano que emigró al norte, la pasión me refiero; la honestidad le llegaba por la otra parte europea de sus ancestros. De Italia heredó el amor por el Mediterráneo, y la necesidad de dejarse llevar por los arrebatos, esa capacidad de dejarse seducir por su propia pasión. Se enfadaba pasionalmente, se enfadaba por la mala educación, por la injusticia, por la maldad, sobre todo por la hipocresia, no la soportaba de ningún modo, especialmente la hipocresia del mundo artístico… así que aunque en su vida el arte era fundamental, no lo propagaba ni lo prostituía. Creía en los golpes de suerte y en los arrebatos. Así fue cómo conoció a su galerista y así fue como entró en el mundo de las bellas artes. Así fue como arrumbó los pinceles, los barnices, amontonó los lienzos diciéndoles adiós, como había hecho con su anteriores propiedades. Sin nostalgias, ni apego.

La Sra. Singer se indignaba profundamente por lo que la mayoría de la gente consideraba como algo normal porque la Sra. Singer demostraba que la frecuencia no hacía más digno un mal gesto: comer las ruidosas palomitas de maíz en el cine, no dejar en el autobús el asiento al anciano, tirar las colillas en la arena de la playa… En cierta manera te despertaba al niño inocente y digno que todos tenemos dentro.

Pienso que más que lealtad la palabra que la describía era su equivalente inglés loyalty, loyalty rima con Royalty, le da una dimensión de dignidad y superioridad que en español no tiene, en español lealtad rima con fealdad,y la Sra. Singer no tenía nada feo en todo su ser. A pesar de ser menuda, tenía una gran fuerza alentada por su pasión por lo honesto, persona de pocas gentes, de pocos dimes y diretes, de pocas costumbres: había probado la vida doméstica, pero no podía con ella; a llevar un negocio, y cuando logró hacerlo exitoso lo dejó; intentó incluso tener amigas pero sus cotilleos pudieron con su tolerancia… Melena al viento, largas espigas agitadas por la brisa marina, se la podía ver en las rocas tomando el sol y mirando contemplativa a la luz. La cámara en una pequeña bolsa a su lado.

Y se entregó a la apasionada suerte de encontrar en el amplio mundo de la fotografía su hilo. Algo especial, con un toque artesanal, único, que hiciera de cada foto algo luminoso, casi étereo, como la luz mediterránea, pero fuerte y verdadero, a su vez. Azul intenso, índigo, internet es un instrumento maravilloso si lo utilizas con inteligencia… copias azules… cianotipo… el cianotipo es una técnica de revelado con luz solar, ultravioleta… pura coherencia. Más allá del violeta, del azul… Muchos factores para conseguir el turquesa calibrando el papel y la luz.

La Sra. Singer, con la cámara en las manos empezó a hacer fotos, pero las fotos eran un milagro, la consecusión enebrada de una cadena azarosa, si un eclipse es cuando la luz de un cuerpo celeste es bloqueada, quedando oculta momentáneamente, sus fotos era frutos de esa misma conjunción cósmica. Las nubes fortuitas, el viento en las ramas, la barba de la palmera, la lagartija quieta, en cuanto al tema; el tiempo de exposición solar, la mezcla alquímica, la calidad del papel; pero no sólo en el revelado… Tenía que darse el caso de recordar llevar la cámara, o llevar la tarjeta, o tener suficiente batería… hacer una foto era un eclipse. “Si no llevabas la camara preparada te puedes perder LA foto”, había leído en internet… pero en realidad nada garantizaba que con todos los designios del destino a tu favor se diera esa foto… No obstante, usando el azar como motor, y los olvidos como criba, desarrolló todo un universo sensitivo y bello, de grandes imágenes verdaderas.

No era fotógrafa de muchos tiros la Sra. Singer, pero sí de grandes cielos, y profundos retratos. De esas fotos que ven más de lo que una mirada hueca puede hilar en un instante. Fue por una de estas fotos que la conocí… me hizo un retrato y me descubrí como no me había visto nadie. Su honradez me mostró sin ámbages y pensé: ya es tiempo de ser yo misma. Ya tengo la edad suficiente para volar sin lacras… y aprender a decir sí.

¿Los seres que persiguen sueños son reales? ¿o son seres celestes?¿son seres que enseñan el camino azaroso y con tropiezos?¿o seres que con su transparencia convierten el mundo en un lugar mejor?

Source: Nuria del Rio

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